Ayer mientras me untaba el pelo con esos ungüentos valuados en oro que se han incorporado a mi vida diaria con tanto arraigo como el "no soy mala!", llegué a sentirme indigna de tanto, y de hecho pensé "prefiero estar bañada en los sudores pestilentes del metal que en este cócktail de semen de búfala y garzo de tortugo eunuco de alphaparf", porque no sentía que podía ser simultáneamente las dos personas.
Pero como me dijo Dana, "Faith No More es mio mio mio" y el orgasmo que me causaron ayer también es mío. Y creo que finalmente me estoy convenciendo de todo lo que digo creer que soy, y cada segundo forma parte de eso. Obviamente. Y Daria, y los festivales de rock, y Tommycanyouhearme, y los prospectos.
Y sobre todo: el guaraná. Gracias por tanto.