6.4.09

Just for you Nicky, 'cause you're picky like that

Salí de casa hecha una furia: no matter what I do siempre me siento una estúpida, una desubicada, una farsante. Todo lo que pensé por esa cuadra que duró una eternidad fue "necesito sacarme este saco y lavarme la cara, y no salir de mi casa hasta que aprenda todo lo que necesito aprender que, right now, es muchísimo". Más de lo que podemos manejar de lunes a lunes en el horario de corrido de 7:48 a 1 de la madrugada.
Por fin, en el túnel del subte, el cual suelo enorgullecerme de evitar, me saqué el saco y todo tomó un 5% más de sentido. Cinco por ciento, a veces, es mucho.
Por fin en el andén, estaba tan absorta en la furia (estaba hecha una furia, dije) y en tantas cosas tanto más pilotoautomáticas que me olvidé por completo de ser imbecil y hacer esas caras que se me da por hacer cuando soy imbécil y me gana la demencia. En este estado dejé pasar un subte por garca.
Llegando el subte siguiente titubeé. La punta del pie, enfundado en mi nuevo modus operandi y life style of choice que son los tacos, as high as you can, apuntó por un segundo imperceptible a la derecha, viró ráudamente y led the way hacia la puerta a mi izquierda. Me arrepentí durante los 3 pasos y 2 segundos y medio siguiente: debería haberme subido a la puerta de la derecha.
Una vez dentro, en piloto automático still, miré con odio profundo, tan profundo como el azul profundo, a la señora de rodete vestida de marrón. Sin embargo, piloto automático, cero cara de imbécil: what are the odds? Cuales son las chances de que la demencia no me gane frente a una persona así?
Y en tal estado de, estoy obligada a hacer hincapié en esto, PILOTO AUTOMÁTICO giré la cabeza, una vez a la derecha y luego a la izquierda. A la izquierda, otra vez la izquierda, mi izquierda sana, común y ordinaria. La izquierda es mi perfil más lindo, pero siempre me olvido. Y fue a la izquerda que giré una vez y otra más violenta al ver una cara conocida, posada sobre un metro ochenta y pico de persona recostada sobre la puerta. Una cara más que conocida, tantas veces daydreamt...
En un segundo la tempratura subió a 57°C, que es el limite superior de la ZTP (zona de temperaturas peligrosas) en seguridad e higiene de los alimentos, pero en mi caso el limite inferior de la ZTP, ya que de ahi para arriba puedo hacer o decir cualquier cosa. El cerebro me empieza a hervir y la ebullición me da temblores en todas las extremidades.
Todo lo que mi mente en hervor atina a hacer es pensar: hoy me recontra maquillé, qué onda? Qué onda el pelo? No me lavé los dientes! Ah, pero no comí nada. Menos mal que me saqué la remera roja. Mi perfil lindo. Me vio? Me vio, me vio me vio?
Mi lengua pasea por mis dientes diez millones de veces. Por qué haré siempre eso?
En Facultad me convierto en el trompo humano entre la marea de gente que entra y sale y termino al lado de él. Su cara me dice que no me había visto. Mi cara tiene esas sonrisas que me salen del estómago y tienen muchos dientes.
Será así por naturaleza o será como yo, que tengo la sinapsis controlada por el exceso de tempratura? Su small talk me tira tanta data. Mi small talk está fríamente (o lo opuesto) calculada para tirar u ocultar data a conveniencia.
Llegando a mi estación, que es tan mía que cuando nos bajamos siento que está conociendo mi casa, uso la escalera que nunca uso sólo para decirle la última de esas frases livianas pero con contenido intencional. "Cuándo empezará a hacer frío?". Me contesta con otra de esas frases.
Atravezando Diagonal Norte el estómago empieza a empujarme la sonrisa y ya no me importa nada.
Qué estúpida!

No rain

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