Yo, y eso que soy bastante artista, y poética, y sensiblera, y maricona, e idealista, e inocente, y pobre boluda, pensaba que no existía eso de "soy feliz vinéndote feliz". Que lo haya dicho numerosas veces es otra cosa. Y era otra cosa en serio, no una mentira, sino que otra cosa. O sea, lo dije pensando en otra cosa, estamos hasta ahí? Bueno, seguimos.
Ayer sí fui feliz viéndote feliz. ¿Eso que nos hace pensar? Que en realidad yo también fui feliz, o sea que no sólo por vos. Pero bastante, sí, te digo que si.
Y la euforia me salía por todos lados viendo como la eufria te salía por todos lados. Y no por mimetizarme con vos, sino al tomar distancia, y ver quien sos y lo feliz que te hace saberlo.
Y un poco sí, viste lo envidiosa que soy. Antes pensaba "que copado ser vos"! Pero, y todo culpa tuya, ahora me dan ganas de ser copada y decir "que copado ser yo". Y gracias por eso.
Y gracias por regalarme una importancia enorme con la que no puedo hacer nada, no es un diploma nada, ni un documento importante, ni la llave a ningún lugar. Pero siempre va a ocupar un cuarto enorme, cerrado con llave. Y nunca se convertirá en uno de esos objetos de culto temporario que pasada, por ejemplo, la fiesta de egresados, la queres tirar al carajo.
Y gracias también por no hacer souvenires, ese sí seguro que después lo tiraba.
Igual me afané una copa de champagne.