No puedo creer lo poco que escribo sobre mi vida acá, y sobre lo mucho muy feliz que soy.
Hoy releí posts de una vieja época, en la que era feliz y estaba enamorada, realmente enamorada, enamorada con todos los órganos y la cabeza y el ser. Y siento que era feliz pero enojada, feliz pero dubitativa, feliz pero. Y todos los peros eran curiosidades que ahora veo bastante saciadas y que me abrieron la cabeza para curiosear más, pero sin peros, sin oposición.
Me leo y me contesto a mi misma, como si le contara a alguien la temporada siguiente de una serie que recién empezó a ver: No, al final la mina no se suicida. Sí, por ahí se vuelve medio embole la serie, pero la verdad no les importa el raiting un carajo.