Hasta hace 10 minutos lloraba descosidamente porque se murió un personaje de una serie que nunca vi. Ahora le pongo precio a cada pequeña cosa de mi vida actual mientras enumero razones por las cuales estoy segura de que no estoy enamorada de P y nunca podré estarlo y pienso en cómo juntar cantidades industriales de odio hacia mi ex y llevármelas sin pagar exceso de equipaje. Todo eso con una acidez ridícula y nada, ni un asomo de agüita salada. Ni un pequeño frunce de labios que pareciera como que.
Soy un robot.