Esto de reencarnar con plena conciencia de que reencarné es una garcha, porque ahora se me ocurren cosas como "no me sentía así desde...", cuando no debería permitirme semejante atropello a la soberanía sobre el total de la materia encefálica (y todo lo demás también).
Hagamos un plan. Ahora me fumo uno, me miro una peli, lloro y sigo llorando. Mañana hago berrinches, me sobrealimento, me escondo, me muerdo el labio, me fumo uno, lloro y sigo llorando. Y así, así, así. Y un día desaparezco. Me leo un millón de libros. Me tomo un millón de analgésicos. Me saco un 8 y me pongo a llorar. Me voy a la mierda. No vuelvo nunca. Me quedo sola. Me hago un té con miel.
Y en algún momento, dentro lo posible, me muero. Así no me preocupo más sobre las cosas que no me devolvió mi ex, que se las meta en el culo si puede.