Hace más de una semana que no me hablo con quien fuera el pilar de mi mentalhealth el año pasado. EL año pasado. Por lo tanto estoy como a la deriva en cuestiones en las que ella me llevaba de la mano y por la senda peatonal. Eso está mal, my friends, y les diré por qué. Porque significa que le estoy dando rienda suelta a la parte de mí que quiere autoexterminarse mediante la exposición prolongada a veneno en forma de small talk. Y lo hago en parte por la mencionada autoexterminación, que claramente me atrae tanto como me asusta. Pero en parte porque quiero partirle un ladrillo en la cabeza a esta persona. Porque de la misma manera que ella no cree en la autoexterminación, no cree en la autoexaminación. Y que no lo crea es en parte mi culpa. Pero si la vamos a hacer, la hacemos bien, no como todas las temporadas anteriores en las que perdía yo. Y no me refiero sólo a ella, sino a todas aquellas personas que suelen jugar la carta de "nunca fui un/a buen/a (inserte parentezco o relación)".
So, may the best bitch win. Porque me declaro una jodida, una conchuda, una mala persona con derechos. Y entiendo que there'll be consequences y me cago en ellas. Y en mí. Esto sí es the end of the world as we know it.