13.10.09

Only if you ride the tide and balance on the biggest wave you race towards an early grave

Hoy ando con ganas de hundirme los dedos en los ojos. Así directamente, yema del dedo contra globo ocular. Pero ganas reales, físicas. Si hasta lo anduve intentando, pero poquito.
Anduve con ganas de vomitar también, por culpa de John Updike que me hace acordar al gusto a alcohol que te queda en la boca cuando no tenías ganas. Y a las injusticias que una nunca puede comunicarle a su ser amado, y te intoxican el resto de la vida. Y ahí nomás casi me largo a llorar en las escaleras. Y ahí nomás casi vomito mirándome en el espejo la cara color verde. Pero no, ninguna de las dos.
Tenía muchas ganas de hablar de Fran, horas y horas. Teorías y teorías. Sobre el amor y el mimetismo, sobre lo abstracto y lo concreto, sobre cogerse a otro sin que se te cruze nada por la cabeza nunca, sobre cómo no tiene nada que ver. Tenía el boceto, te juro. Pero creo que eso si lo vomité, o lo lloré. Después de vomitar y llorar me queda la cabeza embotada y necesito aire. Como ahora.
Que bien que describe todo John Updike, me marea.

No rain

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