Y algún día también podemos dejar de hablar en abstracto. Ese día ha llegado y con un desayuno digno de Villa General Belgrano temporada 07 desplegado sobre mi diminuto escritorio y una deuda de sueño con unos intereses resarcitorios alarmantes, hagamos inventario. Porque a mí me pegan así las cosas, ni mid-season, ni new years, ni happy birthday. Hoy es un viernes, yo creía que de abril pero me parece que no.
En fin, ayer volviendo en colectivo cantaba Wild is The Wind mirandome en el vidrio por lo incómodo que se me sentía el pelo (pasa que es esquizofrénico) y me acordé de day 1. Y en un mes y dos días ya Sebas está de vuelta, con la cabellera del principito y 10° menos de temperatura corporal (los opuestos se atraen). Bien, no? Porque, lo que sea que signifique, o no, un clavo saca a otro clavo. Repito: lo que sea que signifique, porque ahora it's my party extended version and I strip if I want to.
En otro orden de cosas, or not quite, porque al final lo de hacer fuego con la mirada, mmm, let's not jinx it. Pero bueno, digamos que también en este universo, o una cajita de legos sin instrucciones pero con sugerencias, entre ellas la de derretir a baño maría los bloquecitos y meterlos en un molde savarin, decía, de repente tengo dos bandas, un musical, una mega fiesta, planes casi siempre, un chongo como dios manda as in the begining is the end is the begining, un amor de la vida convertido en boomerang y el pelo lacio.
Con qué poco, no? Porque al fin y al cabo, el sueño hecho realidad para esta yummie princesa es ese: tengo el pelo lacio. Era todo lo quería esta Navidad!