Hace como una hora reloj (?) me miré al espejo mientras tomaba mate (porque esa es mi nueva forma de tomar mate) y me dije "be happy".
O sea, sobre llovido mojado, or whatever. Porque desde que no se por qué hago las cosas que hago como que todo tiene más o menos sentido. O más sentido y menos... no se, de alguna de esas otras cosas que randomly escalan posiciones en mi cajita de legos con instrucciones. Como por ejemplo, las tablas de excell vacías e impresas y pegadas en lugares estratégicas del cubito de turno.
Pero los domingo, oh my! Qué tendrán los domingos, además de carbs y rehab y soledad y cama?
Hace un millón y medio de años, cuando tenía un cuaderno simil persona feliz, escribí: "los domingos puedo ser la mejor o la peor versión de mí misma". Pero la verdad es que los domingos, ultimamente soy la nada misma esperando un moldecito de arena con forma de cangrejo o de concha marina o de camión transportista de inmigrantes ilegales ingresando a la unión europea. Y más ultimamente que lo anterior, no siento nada. Corporalmente, digo. La calentura... is gone. El dolor de espaldas... is there, but. El frío, el calor, la resaca, el mal sabor, la estampida fantasma... nada.
Y mi viejo, que es como la versión 18.1 de mí, me dijo que está bien no sentir nada (aunque también me dijo que no sentir nada es una mierda). Así que no se bien qué sacar en limpio. Y creo que, aunque supiera, me negaría. Sólo por no quemar etapas.