Hoy salí de la oficina y me sentía totalmente alienígena. No se tendría que ver con mi cuerpo y su infinito y delicioso dolor; o con el martes en sí. Es un poco todo junto: mi situación musical actual, y mi situación sentimental actual, la salida del closet de Sebas, y el chasco gastronómico de ayer. Todo es este mess, las facturas impagas, la acumulación de ropa sucia, las cuerdas de la guitarra. Las invitaciones y las sinceras disculpas y Fran.
En realidad the lack of, y todo esto nuevo que va tomando una forma que todavía no puedo ver.
Y es que me da una ansiedad... necesito el producto terminado, o como mucho el paso a paso, pero el proceso me da calor y ganas de dormir la siesta y de seguir fumando y dejar de fumar a diario. Y de comprarme todo compulsivamente, y de no chequear cuánto me queda en la cuenta.
Creo que ya es hora de hacerme el tattoo, si me voy a patinar la guita me la patino bien.