3.10.06

Eloquence belongs to the conqueror

Falté al laburo y acá estoy vestida de nena varonera. Tomando un té de menta con miel, gracias. Me gustó hacer pavadas como, por ejemplo, fijarme en tiempo real de qué está hablando Mario Pergolini (ya sé, gris).
Extraño mi habilidad de ritualizar todo. Extraño mi infancia mental. Pienso que, tal vez, nunca me voy a vestir de mina de veintipico, ni cobrar un sueldo de persona adulta que se está por comprar un departamento o tener hijos por propia voluntad.
No sé si estoy así por el una cosa o por la otra, o por el parcial y el miedo, o por la indigestión, o por los Beatles.

No rain

Acerca de mí