Ayer soñè en português y de una que hoy Cassia Eller todo el dìa.
Recuerdo pocos dìas en que la combinaciòn de elementos nefastos haya sido tan nefasta que da como resultado indefectible felicidad.
Desde el principio del dìa (rièndome de que hacìa 20 minutos estaba en la cama sin el mìnimo indicio de vencer la fiaca) hasta este momento en el que, no se, it all floats y la compu anda de nuevo y puedo hacer esto que, no sè por què, tenia ganas de hacer como extensiòn de este feeling I can't hide....
Nunca comì tanto como hoy, todo el dìa. Y cosas ricas, no ricas por descarte. Y tuve taaaaaanto sueño (digo con un bostezo). Y trabajè tanto. Y me gustò tanto mi trabajo.
Y cantè muy bonito. Y el andèn del subte me pareciò apto para bailar bossa-nova. Con Cassia Eller. Cassia y yo bailando en el andèn del subte (btw, còmo le dirìa la gente que la conocìa? Cassia? Yo no le dirìa Cassia to her face, no sè, no me suena... God, I love her so much).
Y màs tarde me espera el-pàjaro-que-da-cuerda, y estoy re ansiosa, pero not just yet, todavìa estoy disfrutando esta nada feliz. Este dìa feliz. Todos los subtes que me tomè, todos los ascensores que subì y bajè cantando, todos los habanitos de chocolate que me comì, todos los mails que mandè, todas las novenas, oncenas y trecenas, todos los temas de Cassia Eller, todos los ibuevanol que me tomè, todo el dolor de panza, todas las burbujas del agua con gas, todo lo que me hizo pensar Smile, todo lo que te extrañè amor, todas las flores de manzanilla que se convirtieron en infusiones para mì, todo mi mundo imperfecto y finititititisimo como cuatro o cinco cosas en la cabeza por semana.
Oh yeah...
(Y ya no puedo pensar en nada porque estoy maravillada por el vibrato increible de Kate Pierson.)