Las personas de la tercera edad me ponen... no se, me dan cosita. Me intimidan (igua o peor, no, peor que los taxistas, si, peor). Es que, no se, me parece que no les voy a saber devolver con cortesía los comentarios outtaline que hacen. O sea, soy mas estpida que no se que, con lo bien que le miento a personas como yo, no se porque me agarra esa desesperada sinceridad cuando me habla algún anciano, al que tengo que responderle con algo de verdad en lugar de con una sonrisa y un external "tiene razon".
O sea, que necesidad de ponerme a explicar excentricidades del mundo moderno entre Caballito y Once al rayo del sol de la ventanilla izquierda.
Una vez me pasó en el subte, cuando se paró y parecía que no iba a seguir por un accidente en la estación Callao, y un viejo empezó a bromear, al mejor estilo Walter Mathau, que era mi culpa porque yo habia arrojado a alguien a las vías (what the fuck????????????). Lo más sobrenatural era que el sujeto en cuestión era un fuckin' priest, con cuellito blanco y todo. Y yo justo venía escuchando ACDC, o sea, seguro que el anciano era the devil himself.
Al final no había habido that kind of accident en Callao, pero si hubiera sido así me hubiera internado voluntariamente en el Borda por gerontofobia.